
¡Una experiencia inolvidable en el Aula Azul!
Nos encanta ver cómo se despierta la curiosidad natural de nuestros peques, y esta «provocación de la granja» ha sido la excusa perfecta para aprender a través del juego libre y sensorial.
Con escenarios llenos de animales, texturas naturales (paja, tierra, pan) y materiales manipulativos, los niños y niñas han dado rienda suelta a su imaginación: han alimentado a los animales, ordeñado una vaca, esquilado una oveja ¡y hasta recogido los huevos del gallinero!
Además, al día siguiente sumamos el reto de pelar alimentos, quitamos la cáscara a los huevos que recogimos del gallinero, una actividad genial para trabajar la precisión y la destreza manual de los más pequeños.
¿Qué trabajamos con esta propuesta?
Desarrollo del lenguaje: onomatopeyas y vocabulario del entorno rural.
Motricidad fina y coordinación óculo-manual: destreza en los dedos y manos.
Juego simbólico y creatividad: recreación de historias y roles.
Estimulación sensorial: exploración libre de diferentes texturas.
Primeros conceptos del entorno natural: el origen de los alimentos y el cuidado animal.
Porque en el primer ciclo cada experiencia cuenta, y cada pequeño descubrimiento es un gran aprendizaje.